EL SERVICIO A DIOS ES VOLUNTARIO.
Actualmente,
algunos religiosos en su afán de hacer mas dinero, se dan a la tarea de cargar
a los creyentes con grandes cargas, las cuales van desde cuidar parqueos, lavar
baños, barrer y hasta hacer y vender comida dentro de las iglesias, como si la
congregación fuera un mercado. Estas actividades están claramente prohibidas
por Dios, tomando en cuenta que el servicio a Dios debe ser precisamente para
servirlo a él y no para beneficio del pastor.
Veamos: Mateo 21:12 y 13. Y entró Jesús en el
templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el
templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían
palomas; «Escrito está —les dijo—: “Mi casa será llamada casa de oración”; pero
vosotros la estáis convirtiendo en “cueva de ladrones”. » (Versión Biblia al Día).
Los falsos ministros al igual que los Fariseos del
tiempo de Jesús, preparan cargas pesadas y difíciles de soportar, para ponerlas
sobre las espaldas de la gente, de estas cargas ellos ni siquiera mueven un
dedo para hacerlas y solo ordenan como si ellos fueran los dueños del negocio.
Veamos: Mateo 23:1 al 4. Entonces habló Jesús a la gente y a sus
discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los
fariseos. Así que, todo lo que os digan
que guardéis, guardadlo y hacedlo; más no hagáis conforme a sus obras, porque
dicen, y no hacen. Porque atan cargas
pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres;
pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. (Versión RV60).
El principal servicio a Dios en la actualidad, no
es el de hacer del evangelio un negocio, sino es el de dar a conocer el
evangelio de gracia de Nuestro Señor Jesucristo a todo el mundo, el cual se
debe de dar de gratis o de gracia como lo dice el versículo siguiente. Veamos: Hechos 20:24. Sin embargo, considero que mi vida carece de
valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el
servicio que me ha encomendado el Señor Jesús, que es el de dar testimonio del evangelio
de la gracia de Dios. (Versión Biblia
al Día).
El
servicio a Dios debe de ser voluntario,
así como cualquier sacrificio que hagamos a favor de dar testimonio del
evangelio de Cristo. Al igual que Cristo se entrego voluntariamente al
sacrificio en la cruz, así nosotros sus seguidores debemos de sacrificar cosas
materiales para el servicio de Dios. Veamos: Efesios 5:2. y sigan el camino del amor así como Cristo nos amó y
ofrendó su vida por nosotros como un sacrificio voluntario cuyo
agradable olor sube a Dios. (Versión PDT).
El
servicio a Dios actualmente es el fruto del cristiano que tiene fe viva en
Cristo y no es obligatorio o para conseguir la salvación. La salvación para el
cristiano ya esta dada desde el momento que recibimos a Cristo como Señor y
salvador, o sea, la salvación se consigue solo por la “gracia” de Dios y no por
nuestras obras. Veamos: Efesios 2:8. Porque por gracia sois salvos por medio de la
fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; (Versión RV60).
En el antiguo pacto los israelitas tenían que cumplir
primero con los 613 mandamientos de la ley de Moisés para poder ser salvos, con
un solo mandamiento que fallaran eran condenados. Sin embargo, en el Nuevo
Pacto la salvación es por “gracia” de Dios, y las obras a cumplir son solo el producto
o fruto de nuestra fe viva. Veamos: Santiago 2:26. Porque así como un cuerpo sin espíritu está muerto,
así también la fe que no produce obras está muerta. (Versión BL95).
En otras palabras, mientras en el antiguo pacto había que hacer las obras
primero o (antes) para ser salvo, en el nuevo pacto las obras a realizar se
deben hacer después de ser salvo, y como prueba de su fe viva en Cristo. Un “cristiano”
que solo va a la iglesia a oír predicas y no expande o predica el evangelio, es
una persona que tiene su fe muerta y la fe muerta no salva.
DIOS BENDIGA SU VIDA. AMEN.
